Lectura del viernes 13 Marzo 2009

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Lectura del viernes 13 Marzo 2009

Mensaje  Admin el Vie Mar 13, 2009 8:18 am

viernes 13 Marzo 2009

Viernes de la Segunda semana de Cuaresma

Hoy la Iglesia celebra : San Nicéforo, Santa Eufrasia

Ver el comentario abajo, o clic en el titulo
San Ambrosio : La parábola de la viña


Libro de Génesis 37,3-4.12-13.17-28.

Israel amaba a José más que a ningún otro de sus hijos, porque era el hijo de la vejez, y le mandó hacer una túnica de mangas largas. Pero sus hermanos, al ver que lo amaba más que a ellos, le tomaron tal odio que ni siquiera podían dirigirle el saludo. Un día, sus hermanos habían ido hasta Siquém para apacentar el rebaño de su padre. Entonces Israel dijo a José: "Tus hermanos están con el rebaño en Siquém. Quiero que vayas a verlos". "Está bien", respondió él. "Se han ido de aquí, repuso el hombre, porque les oí decir: "Vamos a Dotán". José fue entonces en busca de sus hermanos, y los encontró en Dotán. Ellos lo divisaron desde lejos, y antes que se acercara, ya se habían confabulado para darle muerte. "Ahí viene ese soñador", se dijeron unos a otros. "¿Por qué no lo matamos y lo arrojamos en una de esas cisternas? Después diremos que lo devoró una fiera. ¡Veremos entonces en qué terminan sus sueños!". Pero Rubén, al oír esto, trató de salvarlo diciendo: "No atentemos contra su vida". Y agregó: "No derramen sangre. Arrójenlo en esa cisterna que está allá afuera, en el desierto, pero no pongan sus manos sobre él". En realidad, su intención era librarlo de sus manos y devolverlo a su padre sano y salvo. Apenas José llegó al lugar donde estaban sus hermanos, estos lo despojaron de su túnica - la túnica de mangas largas que llevaba puesta - , lo tomaron y lo arrojaron a la cisterna, que estaba completamente vacía. Luego se sentaron a comer. De pronto, alzaron la vista y divisaron una caravana de ismaelitas que venían de Galaad, transportando en sus camellos una carga de goma tragacanto, bálsamo y mirra, que llevaban a Egipto. Entonces Judá dijo a sus hermanos: "¿Qué ganamos asesinando a nuestro hermano y ocultando su sangre? En lugar de atentar contra su vida, vendámoslo a los ismaelitas, porque él es nuestro hermano, nuestra propia carne". Y sus hermanos estuvieron de acuerdo. Pero mientras tanto, unos negociantes madianitas pasaron por allí y retiraron a José de la cisterna. Luego lo vendieron a los ismaelitas por veinte monedas de planta, y José fue llevado a Egipto.

Salmo 105(104),16-17.18-19.20-21.

El provocó una gran sequía en el país y agotó las provisiones.
Pero antes envió a un hombre, a José, que fue vendido como esclavo:
le ataron los pies con grillos y el hierro oprimió su garganta,
hasta que se cumplió lo que él predijo, y la palabra del Señor lo acreditó.
El rey ordenó que lo soltaran, el soberano de pueblos lo puso en libertad;
lo nombró señor de su palacio y administrador de todos sus bienes,


Evangelio según San Mateo 21,33-43.45-46.

Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero. Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos. Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon. El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera. Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: 'Respetarán a mi hijo'. Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: "Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia". Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron. Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?". Le respondieron: "Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo". Jesús agregó: "¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos? Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos". Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos. Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.

Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.



Leer el comentario del Evangelio por :

San Ambrosio (hacia 340-397), obispo de Milán y doctor de la Iglesia
Tratado sobre el Evangelio de san Lucas, 9, 29-30


La parábola de la viña


La viña es figura nuestra, porque el pueblo de Dios, enraizado en la cepa de la viña eterna, se levanta por encima de la tierra. Con la abundancia de un sol ingrato, una veces brota y florece, otras se reviste de hojas, otras, cuando crece y extiende su ramas formando los sarmientos de un viñedo fecundo, se asemeja al yugo amable de la cruz... Hay razón, pues, para llamar viña al pueblo de Cristo, ya sea porque pone la señal de la cruz en su frente (Ex 9,4), ya sea porque se recogen sus frutos en la última estación del año, ya sea porque, tal como ocurre en las hileras de un viñedo, pobres y ricos, humildes y poderosos, sirvientes y amos, en la Iglesia todos son perfectamente iguales...

Cuando atamos la vid, se endereza; cuando se la poda, no es para empequeñecerla, sino para hacerla crecer. Lo mismo pasa con el pueblo santo: si se le ata, se libera; si se le humilla, se endereza; si se le corta, de hecho se le corona. Aún mucho mejor: así como el retoño, sacado de un viejo árbol, se injerta en otra raíz, igualmente el pueblo santo... alimentado con el árbol de la cruz... se desarrolla. Y el Espíritu Santo, como esparcido sobre los surcos de un terreno, se vierte sobre nuestro cuerpo lavando todo lo que es inmundo y enderezando nuestros miembros para encaminarlos hacia el cielo.

Esta viña, el Viñador tiene la costumbre de escardarla, atarla, cortarla (Jn 15,2)... Una veces quema con el sol los secretos de nuestro cuerpo y otras los riega con la lluvia. Ama escardar su terreno para que las malas hierbas no perjudiquen a los retoños; vigila para que las hojas no le hagan demasiada sombra..., no impidan les de la luz a nuestras virtudes, y eviten que maduren nuestros frutos.

Admin
Admin

Mensajes: 216
Fecha de inscripción: 14/08/2008

Ver perfil de usuario http://cafecito.foroactivo.net

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Publicar nuevo tema   Responder al tema
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.